IA y organización del trabajo
Qué cambia cuando la inteligencia artificial entra en un proceso real
La inteligencia artificial no transforma una empresa por el hecho de estar disponible. Su impacto depende de cómo se integra en los procesos, qué tareas asume, qué información utiliza, quién supervisa sus resultados y qué decisiones siguen dependiendo de las personas.
Por eso me interesa estudiar la IA como un problema organizativo, no solo tecnológico.
La cuestión no es únicamente qué puede hacer un modelo. También importa cómo se reparte el trabajo entre personas y sistemas, qué conocimiento sigue siendo necesario y bajo qué condiciones esa combinación mejora realmente un proceso.